Dejando las idioteces de lado, a veces me pregunto qué haría si te tengo en frente, y entonces... Un blanco.
Podría llorar, podría lanzarme a tus brazos, repetirte que te amo unas quinientas veces, morir de felicidad, mirarte a los ojos y esperar a que me sonrías como tantas veces lo imaginé, como tantas veces lo deseé y necesité incluso a través de una pantalla.
E incluso atrás de una computadora, ayudó más que muchísimas cosas en este mundo. Ahora, si la tuviese en frente... Lo pienso y se me llenan los ojos de lágrimas. ¿Habrá siquiera oportunidad para ello? Porque ruego que así sea con todo lo que soy.
Una siempre tiene el cliché de querer conocer a su ídolo y todo ese tipo de boludeces; pero qué pasa cuando ese ídolo no sólo es tu ídolo, sino una persona que ilumina tus días sin siquiera saber de tu existencia; alguien que sin saberlo, está ahí en una canción, un video, una foto, para sentir que lo tenés más cerca de lo que pudieses imaginar y te calma; alguien que te motivó a salir adelante cuando te sentiste hundida, derrotada, rota.
Pero lo bueno es que ya no estoy más rota. Estoy íntegra como nunca antes, y todo eso gracias a vos, en gran parte.
Vamos al título del post: 'You're my Wonderwall'. Esa canción me trae taaaaaaaaaantos recuerdos (: ¿Cuál es el primero? Aquel en el que te elegí por sobre otro por primera vez: El actual The Lying Game, anteriormente Summer Never Ends y cuando tuve la idea, WONDERWALL.
Me inspiró y me dio un montón de ideas; pero cuando cantaba al ritmo de tu cover de esa canción... Jamás pensé que un año, dos meses y nueve días más tarde, me iba a dar cuenta de que la letra iba a encajar perfectamente en toda esta situación en la que estoy ahora:
"I don't believe that anybody feels the way I do about you now..."
No creo que nadie se sienta de la manera que yo por tí en este momento.
"There are many things I'd like to say to you, but I don't know how...
'Cause maybe, you're gonna be the one that saves me;
and after all, you're my wonderwall..."
"Hay muchas cosas que me gustaría decirte, pero no sé cómo...
Porque tal vez, tú será el que me salve;
y después de todo, tú eres mi sostén..."
Éso es lo que sos para mí, bebé. O más, incluso.












